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24
Jul
2015

Experto destaca que la política antiterrorista marroquí es muy distinta al resto de países árabes

Condavisión | Provincia | 15:30 pm

El codirector de la Cátedra Estudios de Civilización Islámica y Renovación del Pensamiento Religioso, Mohamed Bensalah, ha explicado la política antiterrorista de Marruecos para prevenir y dar respuesta a los movimientos radicales en el interior y el exterior de sus fronteras. Un método que ha definido como «un modelo muy distinto a las políticas del resto de países del mundo árabe».

Mohamed Bensalah ha sido el encargado de clausurar con su charla el curso ‘Radicalización, terrorismo yihadista y combatientes extranjeros’, dirigido por la responsable de la Fundación Euroárabe, Inmaculada Marrero Rocha, y organizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en el aula magna del campus de La Rábida.

El ponente ha centrado su análisis en la gestión del Estado marroquí y la manera de confrontar el problema de los combatientes extranjeros en un contexto muy complicado, ya que considera que «es muy difícil distinguir a los combatientes extranjeros de los grupos terroristas».

Desde su perspectiva, existen cuatro pilares que sostienen la lucha contra el terrorismo revisada por el rey de Marruecos: el securitario, el socioeconómico, el político y el religioso-espiritual. Asimismo, ha recordado los inicios de esta lucha antiterrorista en el país, justo después del 11 de septiembre, tras el que se produjo una política de seguidismo hacia Estados Unidos, acompañada de los atentados de Casablanca, que terminaron por provocar el giro en las políticas y métodos empleados, según el catedrático.

El enfoque integral de las políticas antiterroristas en Marruecos ha reforzado la cuestión policial, «porque hasta el momento el Estado solo se había centrado en desmantelar las infraestructuras del terrorismo, pero no prestó atención al desmantelamiento de los motivos sociales».

En un breve recorrido histórico, Bensalah ha destacado que Marruecos permaneció siempre al margen del dominio de distintas dinastías. Sin embargo, el Gobierno marroquí tuvo que hacer frente a movimientos islamistas inspirados en el radicalismo de la crisis de Egipto, pero en uno de ellos se produjo una escisión y varios integrantes fundaron el Partido de la Justicia y el Desarrollo, de corriente no violenta, que gobierna en Marruecos.

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